Blog · Fotografía gastronómica y de producto

Una sesión de fotos de productos y tabletas de chocolate en verano

Una sesión de fotos de productos de chocolate en verano va a ser tan dulce como complicada. Calor y chocolate son buenos enemigos: el producto es delicado, mancha todo, se le pega el polvo y un exceso de temperatura puede deformar el set en poco tiempo. Aun así, con método y algo de experiencia, es posible llegar a un resultado muy sólido.

Fotografía de tabletas de chocolate de Simón Coll colocadas para una sesión fotográfica en estudio

Los encargos llegan cuando llegan, no cuando hace ese fresquito bueno que te facilita el trabajo. Si trabajas con producto alimentario, tarde o temprano te tocará fotografiar chocolate con calor. En este artículo comparto algunos consejos que aplico en sesiones reales para que, cuando te llegue el próximo encargo, tengas una referencia sobre cómo afrontar manipulado, set, temperatura y retoque.

Si vienes de fotografiar producto más “estable” —como producto ecommerce para Amazon o helados en verano— verás que el chocolate tiene un carácter propio: marca más, se ensucia con facilidad y revela imperfecciones mínimas que a simple vista pasan totalmente desapercibidas.

1. Manipulado: tratar el chocolate como si fuera película

El chocolate es delicado y cualquier huella dactilar, marca o roce quedará registrada en cámara. Si vienes de la vieja escuela de laboratorio y conservas el arte de tocar película sin dejar rastro, tienes ventaja. Si no, conviene ponerse técnico con el manipulado.

  • Utiliza guantes de vinilo sin talco para tocar el producto y evitar huellas o brillos raros.
  • Intenta que siempre haya una persona responsable del manipulado: menos manos, menos riesgo.
  • Ten una mesa auxiliar limpia solo para producto, separada del resto de trastos de set.

2. Set de trabajo: asumir que se va a manchar

Con chocolate, el set se va a manchar sí o sí. Lo importante es asumirlo y diseñar el espacio pensando en la rotación.

  • Si trabajas con encuadres cerrados, usa fondos de cartulina que puedas sustituir con frecuencia.
  • Si el encuadre es más abierto, combina superficies más neutras con puntos de textura que admitan pequeñas manchas sin que parezca un descuido.
  • Ten siempre recambios preparados: cartulinas cortadas, piezas duplicadas y elementos de atrezo de repuesto.

3. Rotación de sets: bandejas que entran y salen

Si los sets tienen que quedarse montados hasta la revisión del cliente o hasta que alguien de marketing dé el OK, conviene poder moverlos sin desmontarlos.

  • Monta cada set sobre cartón pluma u otra base rígida ligera.
  • Piensa cada base como una “bandeja” que puedes sacar del área de disparo sin tocar el producto.
  • Guarda las bandejas ya aprobadas en una zona fresca para evitar que el chocolate se deforme.

Este sistema de bandejas también ayuda a mantener ordenadas las distintas composiciones durante la jornada.

4. Temperatura fresca sí, frío extremo no

El chocolate se trabaja mejor a temperatura fresca, pero el frío extremo no ayuda nada. Guardar el producto en nevera y sacarlo justo antes de fotografiarlo suele ser mala idea.

  • Evita cambios bruscos de temperatura: de frío a calor, el chocolate genera condensación y velos blancos difíciles de gestionar.
  • Es preferible mantener el estudio a una temperatura estable y moderadamente fresca que jugar a meter y sacar producto de nevera.
  • Planifica tandas cortas de disparo y descansos para que producto y equipo no se resientan.

5. Cuando la temperatura ambiente es cálida

Si los sets se deben quedar montados día y noche, el control de temperatura es clave. Durante el día puedes tirar de aire acondicionado, pero por la noche el chocolate puede sufrir.

  • Si sabes que habrá calor nocturno, guarda el producto más delicado en condiciones lo más estables posible o desmonta los sets que no sea imprescindible mantener.
  • Ten presente que, con temperaturas tropicales, es probable que las tabletas se doblen o se deformen por su propio peso.
  • Valora cerrar la sesión en una sola jornada o en bloques muy acotados para reducir riesgos.

6. Limpieza de los productos: la capa de polvo invisible

El chocolate acumula una finísima capa de polvo que a simple vista no ves… hasta que abres la fotografía en pantalla grande. Ahí es donde todo aparece.

  • Ensaya tu propia técnica de limpieza antes de la sesión definitiva.
  • Una pistola de soplado de boquilla fina ayuda a expulsar el micropolvo sin tocar directamente el producto.
  • Usa una brocha ultra suave solo en las piezas donde sea imprescindible limpiar manualmente, con movimientos mínimos.

Cuanto mejor limpies en set, menos tiempo invertirás después clonando motas una a una.

7. Retoque digital: mejor probar antes de la gran sesión

Cada maestrillo tiene su librillo, pero el retoque de chocolate tiene particularidades: brillos, pequeñas grietas, motas y diferencias de tono. No es mala idea hacer pruebas antes de la sesión grande.

  • Si nunca has trabajado chocolate, realiza pruebas de retoque previas con imágenes de test.
  • Consulta con retocadores que ya hayan trabajado este tipo de producto si el proyecto es muy exigente.
  • Define en común con el cliente el nivel de “perfección” que quiere: más realista, más pulido, más editorial…

8. Edición de color: fijar masters por tipo de chocolate

Un 50 % de cacao se diferencia del 70 % u 80 %, pero entre estos últimos la diferencia es sutil. Si no fijas un criterio, cada serie puede acabar con tonos ligeramente distintos.

  • Antes de editar la serie, acuerda con el cliente un master de color por producto.
  • Guarda esos masters como referencia y aplícalos al resto de imágenes de la misma gama.
  • Revisa la colección completa al final para asegurarte de que el color es consistente en catálogo, web y materiales de comunicación.

Galería: fotografía de productos y tabletas de chocolate

Fotografía de detalle de tabletas de chocolate preparadas para una sesión fotográfica
Ejemplos de una sesión real de fotografía gastronómica centrada en productos y tabletas de chocolate, trabajadas íntegramente con fotografía y retoque profesional.

Conclusión: calor, chocolate y mucho método

Fotografiar chocolate en verano es un ejercicio de control: de temperatura, de tiempos y de expectativas. El producto es delicado, el set se mancha rápido y las diferencias de tono entre variedades son sutiles, pero con un buen plan de manipulado, una rotación de sets pensada, limpieza constante y un criterio de color claro, el resultado puede ser muy sólido a nivel técnico y muy atractivo a nivel visual.

Si tu marca trabaja con chocolate, bombonería u otros productos sensibles a la temperatura y quieres construir un banco de imágenes que aguante el paso del tiempo, escríbeme y vemos cómo plantear la próxima sesión de producto, ya sea en estudio o combinada con otras producciones gastronómicas.